martes, 24 de septiembre de 2013

Conjugaciones contradictorias




 Si cada vez que me detenga
y me deba a la nostalgia
tengo que recordar
evocar imágenes.
Me niego.

A las lágrimas infundadas
a las sonrisas congeladas
a dotar al tiempo
de huellas paralizantes
caminos de calles cortadas.
Me niego.

Si cada vez que fotografíe
y ello me incite a escribir
y vaya a vomitar versos cortantes que no llegan a ninguna parte.
Me niego.

Manos rasgadas
en brazos cruzados
de gigantes del metal
que se alzan al cielo
como molinos de viento.
Me niego.

Si cada vez que camine
con un diapasón
que armonice mis pasos
y sea la melancolía
la que hable
y estudie mis trazos.
Me niego.

Si cada vez que hablo en futuro
pienso en futuro
y escriba en futuro.
ME NIEGO
a que el pasado
condicione mis pasos.


Víctor Cuetos, Xixón, 2013

miércoles, 21 de agosto de 2013

Tudobem





Tristezas de jardín
que no entran en macetas
girasoles que no dan pipas
calabazas que nunca se comen

Tristezas de jardín
entre matojos de malas yerbas
ortigas que te enseñan
a sentir dolor cuando solo
eras un crio de mierda.

No te enseñaron  a padecer
ni a sufrir
tuviste que pincharte con espinas
cortarte con cristales
tropezar con los bordillos
y caerte en plena calle
a la vista de todos.

Tristezas de jardín
donde cagan los perros
mean los gatos
cantan los grillos
y ves a la luna desesperada
huir de la noche que la abrigaba.


Tristezas de jardín
Nadie te enseño que esperar
 Y tener paciencia
 Errar para volver a empezar
siempre tiene su recompensa.

Eterno, Isuerre, 2013



domingo, 4 de agosto de 2013

Existengrafías




Existen habitaciones que no se pueden cambiar
ni la casa que habitan
ni la decoración que las adorna
hablan de las vidas que hubo
o las que hay  en ellas

Manchas de humedad
Brochazos de pintura
Olores que las caracterizan
Fotografías antiguas

Arlequines de porcelana
Cuberterías de plata
Salvamanteles de punto de cruz
Paredes de gotelé
que con solo mirarlas te deprimes

Mecedoras que chirrían
Butacas que invitan a quedarse
Grandes ceniceros de bronce
Que nadie ha fumado en ellos.

Existen habitaciones vacías
que sirvieron de trastero
para guardar el polvo
entre cientos de cosas innecesarias.

Que nunca llegaste a habitar
por miedo a quedarte
en un estado inerte de por vida
como una de esas cosas innecesarias
que solo sirven para guardar el polvo.

Existen casas
Muchas casas
Más que iglesias
Que cementerios
Que nichos
Que hospitales 
pero tu hogar 
Un hogar
El lugar al que siempre vuelves
y parece que nadie te haya extrañado
lo suficiente como para olvidarte
ni es necesario empezar
desde el principio
ni contar desde cero
porque es tu habitación preferida
y siempre está llena de vida.



Eterno, Isuerre, Verano del 2013