jueves, 16 de noviembre de 2017

Policromías


Había una niña gitana preciosa de ojos verdes
en el barrio de las casas de ladrillo naranja
y las casas de ladrillo amarillo.
Quedábamos casi todas las tardes para recoger renacuajos
en la charca que había detrás del ambulatorio
en un solar desértico y abandonado.

Venía con su hermano pequeño
a veces nos pasábamos horas
sin decirnos nada.
Ellos a un lado de la charca
y yo al otro.

Mi familia no tenía nada en contra
mis amigos sí
sus padres no les dejaban jugar con gitanos
cuando venían a buscarme
el ruido lo inundaba todo
y la niña y su hermano
desaparecían de mi vista.

Todos los días
no recuerdo si eran miércoles
jueves o viernes
cuando coincidía
iba solo a la charca.
A veces los encontraba
otras veces no.

Quedábamos sin decirnos nada
jugábamos separados por esa charca
pero jugábamos
a cazar renacuajos.
Ellos en un lado
y yo en otro.

Si me acercaba demasiado
desaparecían
sin embargo si me quedaba
en el mismo sitio
seguían allí.

Un día acabamos jugando juntos
en el mismo lado de la charca
ellos y yo
riéndonos
cazando renacuajos.
Fue el último día que los vi.
Seguí yendo día tras día
hasta que me cansé
y no volví más a aquella charca

que nos dividía en dos.  

Víctor Cuetos, Xx, 2017

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Persianas multicolor



Las personas son como las persianas de los edificios
a veces se bajan, otras se suben.
A veces se cierran, otras veces se abren. 

Hay persianas de casas de campo
hay persianas que no suben ni bajan 
ni se abren ni se cierran. 
Persianas desvencijadas por la edad. 
Hay persianas que se enrollan 
como una persona 
persianas tipo 
persianas topo
persianas personas
persianas mono 
persianas gato 
persianas lagarto...
Las hay que no suben 
las hay que no bajan. 
La de mi apartamento 
por ejemplo
es un gran ejemplo 
últimamente 
parece que quiere subir 
ver el sol 
y dejar que yo lo vea. 
Despertarme por las mañanas 
con un:
- Buenos días, joder. ¿Qué tal has dormido? 
-Bien, ¿Y tú? 
-Yo mal, joder, no he podido bajar la persiana.

Víctor Cuetos, Xx, 2017

martes, 7 de noviembre de 2017

La gente del Abismo*


Cuando volví a Asturies
había prosperidad y calidad
en el aire de la ciudad de Xixón.
Emigré porque me dio la gana
se me hacía insoportable vivir aquí
creo que a eso se le llama exilio
no sé si de interior o de exterior.
Cuando volví
me hice un curso de soldador
y me homologué en un tipo de soldadura
piqué a las puertas de las fábricas
entregué mi curriculum a uno
y a otro
Nadie me lo dijo directamente
pero creo que soy persona non grata allí.
Durante un año busqué empleo
en el sector del metal
solo me llamó una empresa
quejándose de un empleado rumano
pidiéndome que lo sustituyera.
No.
En el trascurso de un año
un joven soldador de unos veinte años murió
pasó demasiado tiempo solo
en el tanque de un Atunero
de reducidas proporciones.
Se hicieron manifestaciones
la gente del Astillero se puso en huelga
mientras la empresa declaraba a los medios
que el chaval había muerto de un Ictus.
Se juzgó y se condenó a uno de los responsables
se supone que se mejoró en cuestiones de seguridad
se supone
casi nadie en su sano juicio
quiere trabajar en ese Astillero
lo normal es que se vayan
o busquen otra cosa.
Nadie colgó una bandera negra
del balcón de su casa
nadie o casi nadie se puso en huelga
en solidaridad con los trabajadores
o en señal de duelo con la empresa
que intentaba esconder el homicidio.
Tampoco los Ayuntamientos
pusieron la suya a media asta
ni los políticos ni los gobernantes
guardaron minutos de silencio
solo guardaron silencio.
Cuando volví
la calidad del aire en el barrio de la Calzada
era muy buena
cinco años después sigue siendo muy buena
ahora hay muchas banderas de España
colgadas de los balcones de algunos pisos.
Se respira prosperidad
y la calidad del aire sigue siendo
muy muy muy muy muy muy buena.
No me joder...
*Cuando London escribió su libro, la frase "El abismo" se usaba ampliamente para referirse a los estratos más bajos de la sociedad. El libro de 1902 de H. G. Wells, Anticipación de las Reacciones del Progreso Mecánico y Científico en la vida y Pensamiento Humanos, utiliza esta frase en ese sentido y en varios lugares utiliza la frase "La gente del abismo".2​ Un escritor, analizando El talón de hierro, se refiere a "La Gente del Abismo" como "la frase de H. G. Wells."3​
https://es.wikipedia.org/wiki/La_gente_del_abismo