para vivir a lo más deplorable de la sociedad. Hablan los traidores de traición. Hablan los más miserables
de moralidad. La ética nunca ha sido lo vuestro.
Siempre hemos vivido acordes a nuestras raíces, valedores de la memoria olvidada. Silenciada.
No se nos da bien formar parte de vuestra decoración de salón. Bellos versos para vuestras estrechas mentes en las que solo entra el Yo, el Todo, y al final; La Nada.
Cómo una historia que no va a ningún lado.
Hablan los Señores de la Guerra de la guerra, hablan los traidores; de traición.
189 niñas muertas y tenéis la cara dura de hablar de liberación democracia, civilización.
Atajar la brutalidad y la Barbarie con más brutalidad y barbarie.
Hablan de odio los que más odian. Hablan de derechos los que todo nos quitan.
Nunca y digo nunca os hemos pedido permiso para vivir. Hablan los traidores; de traición. Los poetas y las poetas tenemos la obligación moral de recuperar la palabra desmontando todas sus mentiras.
O porque quieres vivir y tener una vida más o menos ordenada.
Llevamos un siglo ya eh un siglo permitiendo que el fascismo lo controle todo. En nombre de la paz y la convivencia.
Tenemos más enemigos en nuestras filas que en las suyas. Gente que se vende por una peseta. Que le gusta también controlarlo todo y luego contar los billetes como si nada.
Llevamos un siglo.
Permitiendo que el fascismo campe a sus anchas hasta en nuestros barrios. Solo porque algunos y algunas elegidos estén en sus mismas butacas pero permitiéndolo todo. Llevamos un siglo perdonando como si nos gustara lo de poner la otra mejilla y no decir nada.
Llevamos un siglo de Naftalina
Sin Valle Inclán. Sin Lorca.
Sin referentes reales. Sin Fernando Fernán Gómez Jodeeer.
Llevamos un siglo perdonando algo que no hicimos. Es para pensárselo.
Llevamos un siglo condenados aceptando la derrota por la paz y la convivencia.