jueves, 14 de julio de 2022

El Amor en tiempos de Pandemia


 


El Amor está en el Aire.

Todo el mundo busca el amor

en tiempos de Tinder y Pandemias.

Besos con mascarillas.

Abrazos con guantes profilácticos

Y chubasqueros higienizados.

 

Todo el mundo busca el amor

pero la calidad del aire es pésima

aunque en el Barrio de La Calzada

haya un cartel digital anunciando

que la calidad del aire es óptima.

Es mentira, lo sabe todo el mundo.

La Calidad del Aire es pésima

y no hay amor en ello.

 

Dios existe, está en todas partes,

hay una nueva ola de creencias varias

para personas desesperadas

con vidas desesperadas.

Y así lo expresan las paredes

o los nuevos templos.

Necesitan creer en algo

Y saben que DIOS ESTÁ EN TODAS PARTES.

 

Está vendiendo esperanza en los Templos de Culto

o repartiendo propaganda evangelista

en los buzones de personas con vicios varios

y vidas desesperadas.

Está en las Casas de Apuestas

en las que la gente pierde su dinero

del Salario Social o el paro.

Está en los prostíbulos que se disfrazan de pubs

o Afters. Donde los proxenetas explotan

a mujeres por menos de cinco euros la hora.

 

Todo el mundo busca el amor

el abrazo gratis está en las calles

o las palmitas al vuelo del 15M.

La indignación nos unió

la rabia nos separará.

Porque es necesaria.

Porque nunca es suficiente.

Porque no es demasiado tarde

cuando nos haga falta la rabia

para seguir viviendo.

 

Todo el mundo busca el amor

yo creo que lo he perdido.

A veces

ya no tanto

quizás nunca

viene gente a mi casa

a darme besos y abrazos

desde que borre mi cuenta en Tinder

y salimos de Pandemia

disfrazados de idiotas

que solo saben hacerse daño

por gilipolleces varias 

como una raya en el coche nuevo.

 

Todo el mundo busca el amor

y yo me he convertido en un poeta florero.

A veces parece que estoy por estar.

Aunque soy un respiradero.

Alguien con quien poder hablar

de sus sueños

de sus dueños

sin tapujos.

Soy un poeta florero

hasta que echo fuego por la boca

y los pétalos de mis flores

son los cristales rotos

de una botella de Lagavulin.

Y ya solo quiero estar solo

o en muy buenas compañías.

 

La escritura está en medio de todo

es mi cura

mi templo

mi credo.

Es mi línea de flotación

que se mueve como un buque

que navega en un mar de deseos insatisfechos.

Sobre bancos de peces de colores

que juegan con gatos azules

pero siempre están de paso.

Los gatos, los peces, los perros, las personas

siempre vuelven a sus vidas monótonas

circulares, de plazas, barrios o Avenidas.

Ríos y mares.

Y yo sigo con mi línea de flotación

escribiendo sobre el tiempo que hace

o deja de hacer

sobre los cambios de Estaciones

o los cambios climáticos

por lo mucho que nos afectan.

 

Todos y todas buscan el amor

pero la Calidad del Aire

en el Barrio de la Calzada es pésimo

y sus habitantes parece que se ahogan

                                                                                                                y van en un barco a la deriva.

Y yo me voy con ellos.

Pero busco la bodega

para antes de morir

emborracharme de vida.

Hasta que empiece a llover

y el temporal nos salve

nos limpie

nos saneé por dentro y por fuera.

La lluvia es vida

y este Otoño Caliente

nunca fue tan necesario.


Víctor Cuetos, Revisión Poema final "Radiografias Obreras", Xx, XXXX.