lunes, 30 de mayo de 2016

Enemigos




Perdimos todas las guerras 
las de antes del después 
las que vinieron 

las que vendrán. 
Las perdimos todas. 
Aunque los periódicos hablen 
de victorias 
de sacrificios 
de daños colaterales. 
Aunque las televisiones 
anuncien Tormentas en el Desierto 
sobre la libertad duradera.

Perdimos todas las guerras 
y las batallas que les siguieron. 
La victoria es propaganda 
para justificar nuestras derrotas. 
Por eso es que construimos fronteras 
y vallas gigantescas. 
Por eso es que construimos 
más armas de destrucción masiva.

Perdimos la humanidad
y pusimos distancias 
a las equidistancias 
el comercio dejó de ser
un intercambio 
o nunca lo fue.

Nos hicieron a ti y a mí 
Enemigos. 
Ellos nos empujaron 
al abismo de la barbarie. 
Le dimos la espalda al mundo 
y pensamos... 
De verdad que pensamos 
que habíamos ganado 
todas las guerras 
y alguna de sus batallas. 
Y en realidad 
solo habíamos empezado 
a perder 
mientras ellos se lo llevaban todo. 
Hicieron a nuestros hijos esclavos 
a nuestras hijas prostitutas 
traficaron con nuestra vergüenza 
y se erigieron dioses por encima todo.

Perdimos todas las guerras 
las que pusieron nombre 
a las Naciones-Estado 
las que dividieron al mundo 
por sus riquezas. 
Es por eso
por lo que nos quieren sin memoria 
porque recordar puede hacernos 
demasiado conscientes de nuestra derrota.

Víctor Cuetos, Xixón, 2016

domingo, 29 de mayo de 2016

El Palomar




Pedimos el genocidio para las palomas
porque nos molestan 
son como ratas 
pero nuestras alcantarillas 
son como las casitas de Chocalate de la bruja 
y las palomas son como Hansel y Gretel.
Nunca nos hemos preguntado 
si nuestras cafeterías 
nuestras casas 
nuestros pisos 
nuestros rascaCIELOS
les molestan a ellas
las odiosas ratas voladoras. 
Si nosotros/nosotras 
hemos construido un mundo 
en el que solo 
nosotros/nosotras 
queremos/podemos estar protegidos.
Hemos bajado de los árboles 
pero llegará un momento 
en el que no nos queden árboles 
a los que subir por si llega la bestia.



Darwin Enamorado, Xixon, 2016

jueves, 19 de mayo de 2016

Cristal



El mundo no es como nos habíamos imaginado
en un banco del Extrarradio
comiendo pipas de calabaza los días pares
y pipas churruca los días impares.

-No, no lo es.

Aunque también es verdad
que lo que nos imaginábamos
no dista mucho de la realidad
no era mucho peor de lo que vimos
por aquel entonces, no lo era.

-No, no lo era.

El mundo no es mucho peor
de lo que nos imaginábamos
cuando recogíamos renacuajos
o cuando yo te decía, Piraña;
-Que no te dejo la bici, que me la traes a las siete de la tarde.
Y me da igual que seas payo, gitano o merchero.
Y luego que le iba yo a decir a mi madre, Piraña.

El mundo no es mucho peor,
no lo es, nunca lo fue.
Unos viven de prestado
porque anhelan ser como nosotros;
otros compran lo prestado
y otros lo prestan.

Como dice el anuncio
el 80 por ciento de la población
se prostituye por razones de capital importancia
o por las que dejaron de tenerlo:
por sus coches, sus pisos, sus créditos basura
o en el mejor de los casos por sus hijos, por sus hijas
.

El mundo no es mucho peor...
-No, no lo es joder, claro que no lo es.
Pero a mi me sigue jodiendo lo mismo
que hace veinte años
que unos estén abajo y otros arriba
tan arriba que no podemos verlos
son como dioses, o como inviernos
que nunca acaban en primaveras
y las primaveras no acaban en veranos.

Yo sigo queriendo ver tu sonrisa, hacerte feliz
aunque sea por un determinado momento
y que no merezca ningún reembolso.
Dar sin esperar nada a cambio.
Pero tu necesitas mucho más que una sonrisa
para ser feliz, mucho más, mucho más
porque te queda poco o nada más que respirar.

El mundo no es mucho peor
de lo que nos imaginábamos
aquellos veranos o inviernos
o primaveras en las que todo parecía eterno
y el fin y el cabo es un mar con una playa sin fin
y las huellas de un dinosaurio
y tu me dices:
-Que eso alguien lo ha puesto ahí.Que tú estás aquí para sufrir.
Que alguien lo ha dicho, que es la mano de dios
y que todo tiene sentido cuando uno se sacrifica.

Y es entonces cuando pienso
en los dinosaurios y en sus huellas
y creo que aun no hemos pasado el Pleistoceno.
Y que al fin y al cabo siguen mandando los mismos
y los dinosaurios nunca se extinguieron
y el mundo no, el mundo no,no es como lo habíamos imaginado.
-Claro que no, joder. Claro que no, joder.
¿Porque tienen que sufrir para que otros puedan disfrutar?

-No lo entiendo.No lo entiendo.
Nunca lo he entendido,nunca lo he querido entender.



Víctor Cuetos, Xixón, 2016

viernes, 6 de mayo de 2016

Muerte por cumplimiento del deber


-Misteriosa muerte, muerte súbita, muerte accidental, muerte en cumplimiento del deber...

Hay un diálogo en la película de “El Lado oscuro del corazón”, en el que el poeta tiene una intensa conversación en la que provoca a la muerte. Hoy la he recordado por la muerte en extrañas circunstancias de Lennier Ramírez en el transcurso de su propio desahucio. La única versión que recoge el periódico es un titubeo con la muerte, a mi me suena a “muerte en cumplimiento del deber”.
Por eso me ha recordado a esta película, pero más allá de las distintas versiones que se manejen, la única que se ha filtrado es la de la policía, en la que describen que no ha sucedido nada anormal.
La normalización de la muerte, la banalidad del mal, la aceptación oficial y quizás futuras versiones que justifiquen la muerte de esta persona como algo normal, quizás fruto del consumo de drogas, es fácil que casi todos los cubanos y cubanas consuman drogas habitualmente y quizás hasta trafiquen con ellas. Con lo cual tienen muchas más posibilidades de morir bajo los efectos de un fulminante ataque de ansiedad. Sí...muerte al por mayor, vidas al detalle.
Muerte por cumplimiento del deber...cambiamos la preposición “en” y en su lugar colocamos “por”.
Por el cumplimiento del deber, porque al parecer es algo normal que te echen de tu casa y la policía cumple con el deber, con el deber asignado por los bancos y su principal baluarte; el Estado.
El que ha ejecutado, el que ha asesinado a este señor. Porque en lugar de plantear una alternativa de urgencia si no puede pagar el alquiler, habiendo tantas casas o pisos vacíos, la solución sigue siendo la vía represiva. La comisión judicial se disfraza de muerte, la policía nacional con sus sonrisas enlatadas se disfrazan de muerte. Repito, una vez más.

-Muerte por cumplimiento del deber. Muerte misteriosa, accidental muerte, muerte súbita.

Lennier que abrió la puerta de su casa sin poner ninguna objeción a la Comisión Judicial tuvo un súbito ataque de ira que le hizo morder la pierna de un policía. Reconstruyamos el hecho sin tener mucho conocimiento. Imaginemos que Lennier es un perro, y se lanza a su oponente a morderlo, camina a cuatro patas, o incluso se abalanza al suelo y muerde la pierna de un policía.

-Muerte por cumplimento del deber, muerte misteriosa, muerte accidental. Jodida muerte.

La otra versión, que no sale en la prensa, es que al parecer un vecino vio como la policía sacaba a Lennier del piso tapado con una cazadora. Es la versión que manejaban casi todas las personas que hoy se manifestaron por la muerte de Lennier. Las mismas personas que cortaron la carretera en las inmediaciones de la Calle Independencia, ante la atónita mirada de algunos de los conductores que o llegaban tarde a casa o tenían mucha prisa. Súbita prisa. Alguno de esos conductores hizo un ademán un poco feo a las personas que allí decidieron manifestar su reprobación ante esta muerte provocada. -¿Provocada?
-Sí, provocada. ¿Hubiera muerto Lennier si no lo hubieran desahuciado?

Lennier es una vida al detalle que para algunos quizás no merezca ningún respeto, pero dignificar su fígura antes de que la desfiguren de cualquier manera, aludiendo cualquier trapo sucio de su vida personal que sirva para limpiar las manchas que van dejando otros por el mundo, por las calles, es algo de vital importancia, se llama empatizar con tus congéneres, comprender la situación que están viviendo, o al menos intentarlo. 
Pero a la gran parte de sus congéneres  no parece importarles una mierda, y probablemente no le tengan ningún respeto a la muerte. Aunque la muerte no siempre es justa, se puede decir que actúa con justicia porque no distingue entre clases sociales, oficios o vocaciones. Hoy he visto, o lo que más me ha llamado la atención es la risita de alguno de los policías ante la situación, cuanto menos demuestra la banalidad del mal, lo poco que les afecta que alguien, una persona humana pierda la vida el día que lo van a echar de casa. Luego querrán que no se les insulte, pero se lo ganan a pulso. 

Lennier quizás no cumplía con ningún deber, o quizás su deber era proteger su vivienda, mantener su vida bajo techo. Quizás es que esos otros que se ríen nunca han perdido nada, quizás es que no saben lo que es ponerse en lugar de nadie, quizás es que aquellos que te dan un corte de manga sin saber por lo que te estás manifestando demuestran poco respeto a la muerte y lo que es peor a la vida de sus congéneres.
Lennier es una víctima de un sistema que al igual que la muerte no tendrá ningún problema en desahuciarte ya seas policía, empleada de banca, o trabajador precario. Porque no hace distinciones, no discrimina cuando por la causa que sea te has quedado sin blanca.
Ahora repitamos todos y todas:
-Muerte misteriosa, súbita muerte, muerte accidental. ¡Muerte por cumplimiento del deber!



http://www.elcomercio.es/oviedo/201605/05/somos-pide-aclaren-circunstancias-20160505143241.html

Víctor Cuetos, Xixón, 2016

martes, 3 de mayo de 2016

Egoteabsolvo


Tengo que disculparme 
por todas las veces 
que he intentado no ser yo
por todas las veces
que me he borrado 
con gomas de silicona 
con químicas abrasivas
lejías detergentes disolventes.

Tengo que disculparme 
por todas las veces 
que me he cambiado de nombre 
para no ser el mismo cabrón 
que no sabe decir no 
por haber limpiado con una gamuza 
los restos de un crimen apasionado
soy yo el que se ha matado 
con la pulcra alevosía de la nocturnidad 
de los días en los que me he desatado 
por no saber poner límites 
por no querer ponerlos 
por ser un buen salvaje 
una mezcla 
en la que el bien y el mal
el mal y el bien 
se tocan discretamente 
dándose el placer 
que otorga el no tener prohibiciones.

Tengo que disculparme 
por no saber perdonarme 
por hacer de la discordia ideología 
por hacer de la vida una experiencia 
por ser un reflejo 
una sombra de mis contradicciones.

Tengo que disculparme 
por ser demasiado hedonista 
o demasiado cínico 
o demasiado escéptico
por combatir la hipocresía 
con más hipocresia 
por ser el negacionista 
de mi propio holocausto.

Tengo que disculparme 
y los próximos domingos de mi vida 
no faltaré ni un día a misa 
cantaré al gallo y a la gallina 
de los huevos de oro. 
Haré de la caridad 
una nueva moneda 
con la que pagar 
por todos mis pecados 
los capitales 
los provincianos 
los internacionales 
los universales.

Tengo que disculparme 
una vez el año 
iré al vaticano 
les pagaré las putas 
y la cocaína 
a los obispos 
hablaré con el Papa 
de filosofía barata 
me tatuaré la cruz de la victoria 
en la coxis 
haré lavativas los 365 días del año
y estudiaré teología 
o antropología social 
para hacer un tratado 
de mi condescendiente culpabilidad. 
Cargaré con la cruz 
de todos vuestros pecados 
por el Camino de Santiago 
pediré un crédito bancario 
y pondré unas escaleras mecánicas 
para que vayáis a ver a la santina
o a la virgen de la Covadonga.

Ya está, lo he hecho 
ya me siento mejor 
mucho mejor. 
Gracias por escucharme
gracias por absolverme 
otra vez 
de todos mis pecados. 
Ora pro nobis peccatoribus

Soy el Todopoderoso, Xixón, 2016