lunes, 13 de junio de 2016

La Farsa Social

                                                      

Facebook tiene los ojos puestos en ti
caer bien o mal se ha convertido en una pesadilla
que no te deja dormir por las noches.

El me gusta nos hace sentir bien
y no hay disgustos aparentemente
se han velado en una cámara oscura.

Los psicólogos, los psiquiatras
se han convertido en los mejores
y más preparados asesores del capitalismo global.

Hay una dictadura del agrado por sistema
que ha instaurado la hipocresía grupal
en la que el sentido del humor y la ironía
nunca es bienvenida
a no ser que vaya destinada al otro.
Lo diferente no está de moda
nunca lo ha estado
los uniformes convencionales
son una segunda piel
con la que te abrigas todas las noches
de la soledad, el frío y la infelicidad.

Me gusta mucho
me gusta tanto
que comparto
todos mis instantes.

Cualquiera puede gozar de cinco minutos
de fama al día
Wharhol y Guy Debord
han quedado para comer Spaguettis
a la luz de una vela
protegida por un bote de Campbell.

Orwel se ha pasado de listo
Bradbury ya no es tan marciano
como nos lo pintaban
y Julio Verne es tan deprimente
como sus 20 000 Viajes de lenguas submarinas.

Me gusta mucho
me gusta tanto
que comparto
todos mis recuerdos por Instagram
y si no los tengo
siempre puedo inventármelos
o crearlos en una carpeta nueva.

La vida real nace y muere en la virtual
y todo o casi todo se ha convertido en una farsa social
que crea enemigos
genera diferencias que antes no existían
y multiplica los problemas por todas las veces
que has compartido tu Estado Mental.

Me gusta tanto
me gusta mucho
fingir un orgasmo
cada vez que siento vibrar
una notificación
o cada vez que veo la luz
de tonos pastel que me recuerda
que te acuerdas de mi
cada vez que abres tu puto facebook.

Mi vida por fin está organizada
acudo a todos los eventos
sin ni siquiera ir a ellos
me avisan de los conciertos de moda
me manifiesto y actuo
soy de un lado o de otro
el azul del Facebook
ha desbancado al rojo de Coca Cola.

Me gusta tanto
me gusta mucho
fingir que soy feliz
aun teniendo una vida de mierda
en la que no me puedo permitir
ningún desliz.

He dejado de ser yo
ahora solo soy una cuenta
un nick
un pseudónimo
tengo tanta vida social
como Alaska y los Pegamoides juntos.

Nunca, de verdad, que nunca
ha sido tan fácil ser tan público y notorio
como una actriz famosa
un cantante
un futbolista
una modelo...
la Estupidez se ha democratizado
y la dictadura nunca nos ha agradado

tanto como para convertirla en nuestro dogma de fe. 

Víctor Cuetos, Xixón. 2016 

sábado, 4 de junio de 2016

Rasca-Cielos





Yo he tenido muchas vidas
alguna de ellas las he visto por las mismas ventanas.
Otras tenían diferentes puertas
diferentes cerraduras
pero las llaves eran las mismas.
Las tiré desde el vacío aterrador
de un Rascacielos diseñado por Ballard.
Yo he tenido muchas vidas
en alguna de ellas encontré a Pessoa
en una oficina bancaria
disfrazado de Marino mercante.
Lo llame impostor
y me domicilió la nomina
en el Banco Espirito Santo.

Yo he tenido varias identidades fiscales
he saldado mis cuentas con Hacienda
y con la Cámara de Comercio
por la vía de Apremio.
A veces soy moroso
de casi todas las operadoras de telefonía móvil
intento recuperar lo que me han estafado
por la vía del NO PAGO/ NO DEBO NADA.
Yo he tenido varios nicks
varios nombres
pseudónimos
heterónimos
he jugado a ser
lo que no queriáis que fuera
he jugado a ver
lo que casi nadie quiere ver.
Ahora...
ahora que las conjunciones
juegan con las conjugaciones
me ha dado por volver a mi nombre propio.
Ya no quiero ser un pronombre personal
prefiero ser simplemente ser.
Yo que he tenido que huir
para volver a verme en un espejo
en un reflejo
en un azulejo de digitaciones
digitalizadas
ultra potencias sugestionadas.

Yo...
quiero volver a ser el mismo...
pellizcarme los latidos
ahora que los recuerdos son del Facebook
y tu ego se promociona por vía Twitter
y que es probable que tengas que pagar
una pequeña e importante suma de dinero
para salir de tus círculos sociales
y ampliar el campo de Batalla.
Ahora que hay aplicaciones
que hacen de tu cuerpo y el mío;
un libre mercado.
De tus emociones;
una lucecita verde
que te sugestiona.
Yo...
he decidido volver a ser yo
un yo abandonado
en una plaza de garaje
no pagar cuotas ni peajes
hilvanar las redes de
una nueva filosofía
por vieja que sea.
Me han hecho cínico
un bastardo del nihilismo
un descreído
un acérrimo cabrón
y mi casa
mi árbol
mis palabras
mis versos
mi poesía
mis ventanas
mis sentidos
mis puertas
están abiertas a ti
a tu imagen y semejanza.

Víctor Cuetos, Xixón, 2016