sábado, 21 de octubre de 2017

Innova

                                                                                  
Normalmente 
cuando
le cuentas toda tu vida a una persona


se acabó todo 

tú dejas de hablar 

y ella se sume en el silencio.

Normalmente 
nos conocemos 
nos reconocemos
nos olemos
hasta nos consumimos 
con el sueño 
los sueños 
las pesadillas 
las duermevelas
y los insomnios pasajeros.


Todo se traduce 
en tiempo 
en cuanto 
en donde
hasta cuando
dejas de sentir 
curiosidad.


Como el gato negro 
por los tejados del Zinc 
o el gato blanco 
por las películas de Kusturica.


Normalmente es un adverbio
que nosotros no contemplamos
porque nos gustan tanto los INFINITIVOS
que no podemos conjugarnos de otra manera. 


Víctor Cuetos, Xixón, 2017

viernes, 13 de octubre de 2017

Vamos a más...


Nunca me acuerdo de comentar que el libro está a la venta en la librería cafetería bar "La Revoltosa" , única y exclusivamente en esta librería bar donde te puedes echar unas risas, quedar con alguien que te importe o no, acudir a charlas, jams, timbas poéticas, beber cerveza artesana o de fábrica, infusiones, cafés, y yo que sé. Y evidentemente también puedes comprar libros o leértelos.
Próximos bolos, uno en Santander, en la Vorágine, con mi compadre y coetáneo Pablo X Suárez, y en diciembre en Bilbao en Voces del Extremo Bilbao.
Los y las que no quieran comprar el libro está en Sestaferia Centro Social, en depósito, junto con "Degeneración Salvaje", antología poética en la que participé.

Sestaferia Centro Social Autogestionado,
Abre los jueves de 18:30 a 21:30h
Calle Joaquín Alonso Bonet, 3, 33206 Xixón

Libreria-Café-Bar "La Revoltosa",
Horario Comercial.
Calle Juan Alonso, 12, 33202, Xixón

Venta on line del libro:


Actualmente tengo diez ejemplares a mi disposición, para aquellas personas que me lo habían pedido con anterioridad y para los próximos bolos. Si no me equivoco vamos por la mitad de la edición. Vamos a más..., como anunciaba la campaña de un partido político muy importante de la nación española, única e indivisible.
Vamos a más...

Víctor Cuetos

viernes, 6 de octubre de 2017

Cronica de Barna III: 1-o

1-O

5:00
A las cinco de la mañana nos despiertan los helicópteros que sobrevuelan la ciudad. No hay otra razón que la intimidación, no hay visos de terrorismo ni de violencia por ninguna parte.
Yo creo que la policía y la Guardia Civil pensaba que estaba destinada al Vietnam y solo era Catalunya en un Referendum democrático. Y lo que hay es una comunidad educativa, cultural, una sociedad y una organización política de base como la CUP que no sale mucho en los medios pero que tiene mucho que ver con lo que ha sucedido en Catalunya.
Ha sabido mantenerse al margen relativamente y poner todas su experiencia y sus recursos al servicio de la población. Dándole el protagonismo a ella.
Pero esta vez no son los únicos, se podría decir que se ha implicado a todo el mundo en este proceso. Algo impensable en estos tiempos.
La independencia parece ser su transición democrática, su único recurso para recuperar la democracia para el pueblo, su república independiente. Y no, para ello no han utilizado las armas. Han utilizado el tejido educativo, el cultural, el social, el vecinal. Y a casi todos, incluso conservadores, les une un sentimiento republicano, de rechazo a la monarquía y a la derecha franquista de este país que se esfuerzan en unificar a sangre y fuego. 
Mientras en el resto del mundo las repúblicas son mayorías y a los Estados no los llaman separatistas. Sin ir más lejos EEUU goza de una república de Estados. Hay muchas posibilidades y está claro que la independencia también es una de ellas si la democracia fuera democracia y evolucionara hacia algo mejor. Pero nuestro gobierno es retrógrado, y su sociedad va camino de serlo, quizás hubieran preferido que en lugar de urnas hubieran puesto bombas para darles la razón y justificar su violencia fascista. Es lo que quieren, volver a meter la pata, como en el conflicto vasco, porque de democracia estos que nos gobiernan saben más bien poco. .  
                                              
                                                                               
                                                       Escola del Poblenou
                                                                               
6:30
El primero en salir a la calle, víctima de los mosquitos y del insomnio es mi compañero de viaje.
A las seis y media sale disparado hacia la Escola de Poblenou, no puede más, no se aguanta. Va con la cámara a grabar lo que suceda. Y lo primero que le sucede es que le confunden con un guardia civil. La gente está nerviosa, la mayoría no sabe ni lo que es la desobediencia civil, sobre todo los votantes de CIU. Y precisamente son estos los que le confunden con un Guardia Civil. En su vida habrán encontrado a uno vestido de paisano, ni sabrán lo nerviosos que se ponen cuando son descubiertos, y que a la vuelta de la esquina siempre tienen a los antidisturbios para evitar que sean descubiertos. 
                                                                                 

                                                              Colas para votar

9:30
Vuelve desilusionado, y nos vamos todos a intentarlo de nuevo, pero esta vez vamos a acompañar a un votante con derecho a votar, con su referencia y su circunscripción que obtiene con su DNI en un portal web donde se aloja el sistema censal. 
Nos encontramos con una escuela flanqueada por miles de personas. Empiezan a moverse cuando llegamos para hacer pasillos a los primeros ancianos que llegan a votar, ya sea en pareja o solos.
Son aplaudidos con vítores, y sus caras denotan mucha emoción y alegría. Son los mismos que perdieron la guerra civil, los mismos a los que Franco envío a la cárcel solo por hablar un idioma que estaba prohibido, ellos más que nadie saben lo que es la desobediencia civil y sus consecuencias. Al mismo tiempo nosotros intentamos explicar a una mujer de edad media, con su hija en los brazos, que venimos de Asturias a acompañar a nuestro amigo y a vivir estos acontecimientos tan importantes de primera mano. No hay manera con ella. La alimenta el miedo.
Nos traslada sus miedos y nos trata como si fuéramos la Guardia Civil, y por muchas explicaciones que le demos a ella solo le importa que cuando volvamos a nuestra tierra hablemos bien de ella.
Yo entiendo su nerviosismo, entiendo su situación y la de las personas que la rodean, quizás yo fuera tan desconfiado como ellos en su lugar. De todos modos no es una convencida de la independencia ni siquiera de la democracia, nos argumenta que si el gobierno les hubiera dado más competencias económicas y autonómicas esto no hubiera sucedido. Nos habla de los atentados, de lo solos que estuvieron y de lo mucho que se apoyaron en los Mossos, de su comportamiento.
Yo podría hablarle del 4 F, aunque fuera la Guardia Urbana de Barcelona, o de los casos de maltrato en las comisarias de Catalunya por los mossos, del kubotán. Pero mejor dejarlo para otro día.
Seguimos intentándolo, pero no hay manera. Se forman más colas aún. 

                                                                        
Continuación de la cola en unas calles más atrás.


Decidimos abortar el intento. Habría que esperar mínimo cinco horas para que nuestro amigo pudiera votar. Nos damos una vuelta por Poble Nou y alrededores. Y para variar acabamos en el Raval. Solo cogemos el metro para distancias relativamente largas, las que parecen cortas y luego no lo son nos las comemos caminando. Hasta que acabamos con las plantas de los pies duras como un mineral, y las piernas hechas polvo de caminar sobre hormigón.
Buscamos más Escolas y las encontramos, ya se empiezan a formar columnas de gente que recorren varias calles, y no, no es la cola del Paro, joder. Están esperando para votar, algunos llevan cinco horas otros siete u ocho. La gran mayoría se queda en el cole a protegerlo junto con sus iguales.
Ese sentimiento de comunidad, de arraigo, yo, sinceramente no lo he visto en mi tierra desde que nos escorrían los antidisturbios en las huelgas o en los conflictos derivados de la reconversión industrial. Y es que en el caso de Cataluña, de Lleída, de Barcelona, de Sabadell...ese sentimiento de comunidad llevan trabajándolo años, no es producto de la rabia, no es producto de la injusticia.
Es producto de la necesidad de sentirte parte de una comunidad que se cuida como un enjambre.
Por toda Barcelona anidan las iniciativas sociales, culturales. La gente se organiza en torno de huertas comunitarias, o en torno a Centros Sociales Autogestionados, o en Centros de Arte. Como la Fundició de Poble Nou en la que encontramos a tres chicas que lo mantenían abierto para refugio de la gente en caso de cargas policiales. Podías tomarte un respiro, un té, un agua.
Serán las primeras personas a las que les contamos que nos han confundido con la Guardia Civil.

                                                                                   
Antiguo Centro Social Autogestionado 


Y se ríen, evidentemente, no tenemos ninguna pinta de secretas. Aunque mis amigos preguntan demasiado. Yo creo que a veces es mejor esperar y dejar que la gente te cuente. Así no diriges la conversación adonde te interesa.
Después de la Fundició volvemos a casa aliviados. Y nuestro amigo decide que volverá a intentar votar por la tarde. Comemos en casa.
                      
                                         
                                                                         


 18:00 

                                                                
Sobre las seis volvemos a la calle, sigue lloviendo. Es verdad..., no os había dicho que llevaba lloviendo casi desde que el 1 de Octubre se convirtió en 1-0. Pero parecía que a nadie le fuera a importar, la lluvia en este caso tenía un cariz casi que irrelevante, y eso que llovía, joder.
Ya en la Escola de Poble Nou nuestro amigo se pone a la cola, la cola iba rápido ya. Pero de repente se para, y un joven de unos 30 años nos avisa a viva voz de que las urnas están petadas de papeletas. Que ya no entran más. Es el momento en el que se declara el censo universal, puedes votar en cualquier Escola, da igual. Da más trabajo a la hora contar pero no tienen prisa por demostrar que el referéndum ha sido un éxito aplastante.
Nos vamos a la Escola a la que nos derivan, nos perdemos, volvemos a encontrarnos y por fin damos con la Escola. Nuestro amigo entra en la Escola. No nos lo podemos creer, evidentemente entramos con él y lo fotografíamos. Y que casualidad que encontramos a una amiga del instituto que también iba a votar, embarazada, a punto de parir su segundo hijo. Catalana de origen pero vivió y estudió en Gijón. Hablamos con ella sobre la violencia, y nos dice lo mismo que un conocido. Han ido a los pueblos, o a los lugares en los que votaba alguien relevante. Pero si es que han ido al pueblo de mi abuelo, joder.
Salieron de su madriguera, durante todo el fin de semana se mantuvieron escondidos, y cuando salieron fueron a sabotear, a destruir lo indestructible; un pueblo que se quiere proclamar libre y sobre todo, y ante todo republicano e independiente. Y ya lo es, ya se lo ha ganado. Los otros harán todo lo posible por dividirlo, derrotarlos.
                                                                   
                                                                        


2 200 000 millones de votos
2 000 000 millones por el juntos sí
700000 mil votos perdidos.


                                                                                


El Estado Español hizo todo lo posible para que no se celebrará la votación con ninguna garantía.
La Generalitat y el pueblo catalán pusieron todo su esfuerzo en posibilitarlo, y no hay duda de que lo consiguieron sin trampas.
¿Quién es el demócrata? ¿Quién el fascista?


                                                                       



Víctor Cuetos, Xx, 2017 


"La desobediencia es el verdadero fundamento de la libertad. Los obedientes deben ser esclavos."

Henry David Thoreu








miércoles, 4 de octubre de 2017

Cronicas de Barna I y II: Catalufo

..I.Las Crónicas de Barna

Nos vamos a Barna con la preocupación de la gente al rojo vivo, parece que vamos a la guerra, o a un trágico destino. ¡Tener cuidado!, ¡no vayáis!, ¿estáis locos?, o ¿que pintáis allí?. Menos mal que nadie nos jaleó con un: "¡A por ellos, chavalada! 
Nos inoculamos el miedo unos a otros. Y además ya ni siquiera confiamos en nosotros mismos. La preocupación es moral, el miedo casi siempre es irracional, y cuando no lo es hay que cuidarse, cuidarnos como un enjambre en una colmena. Y esa es una de las primeras lecciones que aprendemos en Barna, en Can Batlló. Pero antes pasamos por nuestra primera Escola, Colegi de Diputació, la del hermano de nuestro amigo, casado con una catalana y profesor en otra escuela. Lleva diez años en Barcelona. Nos enseñan la Escola, las actividades programadas, está llena de gente. Familias, profesores, niños y niñas, padres, madres, hijos. Es su refugio. Quien iba a decirles que rodeando de vida las escuelas la Policía Nacional y la Guardia Civil sin haber ningún síntoma de violencia, ni de terrorismo por ningún lado iba a entrar a matar como si fueran eso, matadores en una plaza de toros en la que el público está en la arena.
Campeonatos de fubito, de dibujo, pintan a las niñas y a los niños con máscaras. Son actividades extraescolares. Todo el mundo está nervioso pero nadie lo parece. Todo es incertidumbre pero los catalanes y las catalanas mantienen el tipo, el temple y la serenidad en todo momento.

                                                                              

Ya estamos en el barrio de Sants, en Can Batlló, un centro vecinal autogestionado en el que se organizan diversas actividades para el barrio de Sants. Y que está dotado con una biblioteca, con un bar, y con diversos talleres para impartir cursos. Una antigua fabrica reconvertida en una vecinal en toda regla.Todos nos miran con curiosidad pero nadie nos rechaza ni hace atisbos de desconfianza alguna. Nos atienden en el bar del Centro y aprovechamos para leer las guías que han preparado para la población civil.

El díptico pone “Suport Psicosocial en moments de tensió”.
Debajo del título o titular pone:
Idees de com cuidar-nos a nosaltres i al gruo.
Ideas de como cuidarnos nosotros y al grupo.
La idea de cuidarnos y cuidar al resto prevalece en la guía en todo momento y da instrucciones de como comportarse en casos de violencia, agresión o provocación. Llama a la calma, al temple, pero sin excederse, sin perder el rumbo. Tampoco hace falta ponerse de rodillas ni levantar las palmas de la mano ni nada de eso. La resistencia pacífica que nos presentan aquí no es complaciente, es totalmente desobediente. Saben que están haciendo algo que no es legal, asumen sus consecuencias, pero no desisten en ningún momento de su objetivo, que es votar todo lo libre que los deje el aparato represivo del Estado Español. Eso sí, por votar no esperaban la violenta reacción de las fuerzas de seguridad y el gobierno español.

De pronto cierran el bar hacia las 22:00 y una persona, que parece la responsable del centro en ese momento manda a todo el mundo para casa.

-Venga pandilla de borrachos que mañana hay que estar frescos para votar.

                                                                            

Barcelona es una ciudad de contrastes, es posible ver una bodega que se dedica a vender vino en garrafa al lado de una tienda de diseño. Una huerta comunitaria destinada a que la vecindad se encargue de ella al lado de un pequeño poblado de indigentes. Es contraste, dicotomía, paralelismo, todo lo que necesita la fotografía, la imagen o la literatura. Barcelona es Babilonia pero con cientos de respiraderos a lo largo de la ciudad. Solo hay que saber encontrarlos. Es la capital que merece Catalunya. Hecha a su imagen y su semejanza.

Yo no me puedo creer que esto haya sido algo espontáneo, fruto del enfado o del capricho. Que Catalunya se quiera separar de España así por las buenas y porque les da la gana.
El Catalán que nos venden los medios no tiene nada que ver con el que vemos, salvo excepciones.
Yo veo un pueblo con ganas de iniciar su propio camino, sin nadie que lo tergiverse, lo rechace y lo vapuleé, le niegue su lengua y lo llame insolidario solo por hablarla en su país.
Porque quien a estas alturas de la película niegue que Catalunya tiene la capacidad, la preparación y las ganas de ser país, que se lo quite de la cabeza. No es así.

                                                          

CATALUFO
Se me viene a la cabeza la imagen de unos cazadores llamando catalufo a un amigo que contraté para ayudarme en un hostal municipal de Aragón. Y esto lo explica todo. Mi amigo, de Lleida, un chico serio, inteligente, organizado y muy responsable llevaba la barra del bar mientras yo cocinaba, o a veces cambiábamos para variar. Un día lo dejé en la barra solo, con dos cazadores que solían venir cada dos o tres meses, cuando los cazadores llevaban unos cuantos chupitos de más lo acabaron insultando y llamando “Catalufo”, solo por recomendarles que fumaran fuera del bar.
Mi amigo se contuvo, no perdió la paciencia en ningún momento.Si hubiera sido yo...
Catalufo, lo he escuchado a los nazis, a los nacionales, a los cazadores borrachos y a veces furtivos. A los que con gran facilidad tiran del gatillo si hace falta. A mi me daría vergüenza defender a gente así.
                                                                            
                                                                       
                                                                     Aixafem el feixisme   

                                                                          


Las Crónicas de Barna I

                                                            INTRO 

Hemos estado en Barcelona, visitando a un amigo que lleva once años trabajando allí, de educador social. Una de esas labores monstruosas, que dan miedo, y que te apegan demasiado a la realidad.
Es asturiano de procedencia. Y nosotros, sus amigos, decidimos acompañarlo a votar.
A nosotros que nos gusta vivir la realidad tocándola, viéndola, escuchándola como te narra las vicisitudes de la vida en comunidad. Que no nos fíamos de los medios de comunicación de masas, porque alguno de nosotros trabaja en uno de ellos y sabemos lo fácil que es manipular a la gente.
Que tampoco nos fiamos de las fuerzas de seguridad porque las hemos visto actuar cientos de veces con brutalidad en situaciones que solo requerían un poco de paciencia.
Tampoco nos fiamos de nuestros gobernantes, no por ello nos vamos a fiar de Artur Más o incluso de Puigdemont. Pero los que aquí tiran de la cuerda son las personas que forman parte de la comunidad, tanto educativa, como cultural, como laboral. No hay nadie o casi nadie que se mantenga al margen de la realidad histórica que está viviendo, te absorbe, te engalana, te empondera, te emociona.


A veces tengo la sensación de que hemos cambiado de país, al volver, sí, tengo esa sensación.
La sensación de que he dejado algo de mi que he perdido aquí. Que hemos perdido.
Al volver de una situación en la que la democracia la construye la comunidad, con una identidad marcada pero no por ello excluyente.
Esto no es España, al menos la España que nos imponen con un orden constitucional ya inasumible, con una transición que ya casi ni siquiera la mitad de la población ha participado en ella.
No hay cambios, no se les espera, no se les admite, hay miedo a todo lo que se ignora.
Los movimientos sociales, en su gran mayoría, en las últimas décadas acabaron aceptando el orden constitucional sin ejercer ninguna medida de presión seria que significara un proceso de cambio.
Aquí no se fuerza nada, no se mueve, no está de moda. La democracia es como es, y por lo tanto asumimos que es el único orden que se puede establecer, pero lo asumimos aceptando que los fantasmas del pasado se amparen en ella para asustarnos cada vez que pedimos un cambio.
Se asume, se acepta, se resigna...es el país de la resignación cristiana.

Es de esperar porque en el colegio y en el instituto de la única democracia que te hablan es de esta. Y la de Grecia que aun es peor. Nunca nos han hablado de las democracias posibles, de la democracia directa, de la participativa. Y mira que se ha intentado, pero nadie quiere hablar de ella.
Y ahora los catalanes nos dan una lección, se implican en su futuro, trabajan por él, y se sacrifican por una democracia participativa. Porque eso es lo que reclaman los de abajo, y si tiene que ser a través de la independencia lo asumen. Es un divorcio. Pero España no parece entender que la dejen así. Aquí que cuando alguien cambia, se arriesga para mejorar es visto o como un competidor, o es alguien del que se habla mal porque ha querido cambiar a mejor y quizás lo haya conseguido.
Es el país de los rencores, de una dictadura que no ha sido juzgada porque siempre hay un golpe de estado detrás que la justifica. Y claro, es lo que hay, no hay más.

I.Las Crónicas de Barna

Nos vamos a Barna con la preocupación de la gente al rojo vivo, parece que vamos a la guerra, o a un trágico destino. ¡Tener cuidado!, ¡no vayáis!, ¿estáis locos?, o ¿que pintáis allí?.
Nos inoculamos el miedo unos a otros. Y además ya ni siquiera confiamos en nosotros mismos. La preocupación es normal, el miedo casi siempre es irracional, y cuando no lo es hay que cuidarse, cuidarnos como un enjambre en una colmena. Y esa es una de las primeras lecciones que aprendemos en Barna, en Can Batlló.



Huerta Comunitaria 

Victor Cuetos, Xixón, 2017 

jueves, 14 de septiembre de 2017

Parking Day, La Dinamo Cultural.


En breves momentos, no tanto como los anuncios de telecinco; Poesía, ácida y corrosiva, de la que deja secuelas. En el Manglar. 
Y el Domingo, en el Parking Day de "La Dinamo", en la zona de la Revoltosa. Con dos grandes, uno seguro que viene directo del Tiotordos, con chirucas de les tola vida y calcetines gordos, de los del mercau de la Pola de tola vida, por supuesto. Mirar que cartel más guapu se curró Pablo X El Suarez pal Domingo de vermú torero.


                                                                        





martes, 12 de septiembre de 2017

“Con los perdedores hasta el fin del mundo”

                                                                         

Mientras paseo por Independencia, en Zaragoza,  con independencia de mi destino, en busca de un libro de Pío Baroja, “El Mundo es ansí”, me imagino las calles tal y como las veo, con la misma música de fondo pero obviando el ruido de nuestro tráfico rodado. Veo a un acordeonista con apariencia caucásica, caracterizado por un poblado bigote canoso, una boina y unos ojos mar que transmiten sosiego mientras recorre sus notas con los dedos buscando a uno de nuestros sentidos más elementales, de los que muchos no pueden disfrutar. Unos por sordera y otros porque ya no oyen, o simplemente no quieren escuchar. Me mira, lo miro, sonreímos los dos con picardía, los dos conservamos ese hoyuelo, más propio de la niñez, que atraviesa nuestras mejillas poniéndole nombre a nuestra sonrisa. Sin decirnos nada nos reconocemos, yo le oigo y él me escucha con sus dedos, y nos volvemos a mirar como diciéndonos, “Adiós, amigo y buena suerte”.

Sigo paseando ya con el libro en la mano pensando en cuántos de estos viandantes me he fijado, supongo que de cada cien veo cincuenta y me fijo en uno u dos de ellos o ellas. Algunos van con prisa a su trabajo pensando precisamente en él o en su vida que gira en torno a él, o eso piensan ellos; “Que mierdas hago yo llevando esta vida por una mujer que no soporto y unos niños que solo me traen suspensos, y un trabajo que me levanta todas las mañanas haga frío o llueva. Con lo bien que estaba durmiendo, con la mujer que no soporto por supuesto”. En realidad su mujer es la que lo soporta él, y lo sabe y por eso sigue con ella, y sus niños, al fin y al cabo no dejan de ser sus hijos.

Otros muchos salen a buscar trabajo, o mujer que les soporte, y anhelan lo que el otro odia porque piensan que es la solución a todos sus problemas, y de hecho muchas veces lo es. Un trabajo que pague su techo y alguien a quien abrazar o abrazarse, alguien a quien proteger y protegerse, alguien por quien luchar, por quien seguir.

Veo a un hombre sentado con un cartel que señala “que pide ayuda y acepta trabajo”, a otro arrodillado que solo pide ayuda, no sé si a Dios o a cualquier viandante que se la ofrezca. Nadie le ha dicho a este hombre que la piedad es un lujo muy caro que solo los pastores y sus feligreses ofrecen un día a la semana y los domingos por la mañana
 Nadie le ha dicho a este hombre que puede arrodillarse las veces que quiera ante su Dios, pero no ante mí, un humano como otro cualquiera. Es posible que se me crucen los cables y le dé una patada en el culo. Porque para mi alguien que se pone de rodillas ha perdido la dignidad, y yo no voy a perder el tiempo con él. 

Veo a una señora que pasea ensimismada y de repente lo que parece un tic es una mueca que abre su hoyuelo, levanta su cabeza al frente, y entorna los ojos ya sonrientes. Pienso entonces que todos conservamos ese hoyuelo, algunos tenemos dos incluso; otros en cambio se los han vendido a Corporación Dermoestética o a Vital Dent, o entre tanto trajín simplemente se les olvida que lo tienen y que es una buena manera de empezar el día, o de saludar a un igual.

Se me olvidaba deciros que a punto he estado de comprar otro libro, no el que me obliga la Universidad a leer, que estoy seguro que no me defraudará, si no uno más acorde con estos tiempos, de un escritor que tengo en mi cabecera imaginaria desde los 14 o 15 años.
Desde que leí “Cabeza de turco”, y pensé que algún día quizás yo pudiera ser ese periodista alemán que se disfrazo de turco en una Alemania casi que recientemente unificada y azotada por el desempleo y la marginación. Al final poco me ha faltado para ser el turco y no el periodista, con todos mis respetos a las penosas condiciones en las que esta gente sigue trabajando, malviviendo. Y ahora nos regala un título que promete el mismo cariz, y la misma intensidad… “Con los perdedores el mejor de los mundos”
Algunos dirán que es un escritor menor, o un periodista con afán de protagonismo, otros pensaremos que este hombre a lo largo de sus años no ha perdido la capacidad para asombrarse ante las injusticias que asolan el mundo y por la tanto dada su capacidad creadora y su tesón vital a denunciarlas sin titubear, es obvio. 
Mientras tanto sigo viendo, observando mi tiempo, las calles que me rodean, el viento que me azota la cara, la gente que pasea ya sea inánime o completamente animada. Y veo cincuenta, que diga me fijo en una persona o dos de cada cien, y sigo viendo el hoyuelo del acordeonista, su música en cada una de las esquinas, antes de que empiece la Navidad y los villancicos rompan todo el encanto, por favor regálame tu música y ensordece la de nuestro Ilustre Ayuntamiento. 
 Lo que ya no veo son arrodillados, ni feligreses, ni pastores ni de ninguna de las maneras oigo el ruido atronador del tráfico rodado. Ni gente buscando empleo, ni gente insatisfecha con su vida o con su parienta. Solo veo gente y me vuelvo más humano, al mismo tiempo que mis dos hoyuelos reaparecen dando nombre a mi sonrisa, y pienso “Con los perdedores hasta el fin del mundo”.  


“Cabeza de turco”, Günter Walraff.
“Con los perdedores el mejor de los mundos”, Günter Walraff.
*El acordeonista, en este caso, no pedía nada más que lo escucharán, y regala su música aquellos que saben apreciarla.



Víctor José Cuetos González, ZGZ, 20...

sábado, 9 de septiembre de 2017

Las Casitas del Barrio Alto





                       El 11S de Salvador Allende


Mi madre era y supongo que es socialista por eso las dictaduras que retratan las películas me resultan tan familiares. Pero le pegaba más Salvador Allende que Felipe González. Solo hay que comparar, la barriga de uno, el yate de otro y el cadaver de Salvador Allende defendiendo la soberanía de Chile hasta el final de su vida.
El 11S, el día de su muerte, en el Palacio de la Moneda, y el otro 11S; el de las torres gemelas parecía una venganza de la historia por lo mucho que el gobierno norteamericano y sus instituciones legales e ilegales apoyaron y financiaron el gobierno de Pinochet en Chile y el de Videla, en Argentina. Y sendos golpes de Estado. Porque no hay gobierno con más experiencia en Golpes de Estado que los grandísimos y puros Estado Unidos de América. Que se lo digan a Kissinger, que le dieron el nobel de la Paz por acabar con el comunismo y de paso colaboró en cargarse a media juventud en sendos países y otros limítrofes porque hacía falta purgar las economías latinoamericanas. 
Que a un asesino,a un psicópata, que organizo cientos de miles de muertes o que fue responsable de ellas, le den el Premio Nobel de la Paz dice mucho de un mundo que no es, no existe, viaja sin norte, se autorregula asimismo dicen los grandes chicos de Chicago y su infalible método milton; los que diseñaron esta economía tan perfecta, y tan inhumana al mismo tiempo.

A mi padre le pegaba Good Bye Lenin, o Lloviendo Piedras, o la Canción de Carla. A mi madre le pegaba “La noche de los cristales rotos”, “Desaparecidos”. En mi casa teníamos en una de las estanterías de la entrada a Simone de Beuvioir y a Sigmund Freud juntos. Pobre Simone. La mujer rota y el superhombre puesto de coca hasta las trancas que se permite analizar al resto del mundo por encima de los hombros. Ese es Freud, con algunos matices. 

Ella era y es otra versión, la otra cara, la amable, menos cuando llevaba una zapatilla en la mano y un chándal en la otra mano, el mío, que había roto por saltar una valla de esas que solo forman parte de nuestra imaginación. Se enfurecía porque no me duraba ni un mes un chándal, y eso que lo remendábamos una y otra vez con aquellos adhesivos que se calentaban con la plancha y no duraban una semana.
La otra versión son todos esos libros que leí con voracidad, Jack London, más Jack London, más Jack London, Mark Twain, Fenimore Cooper, Hermin Melville, Enid Blyton...y el cine de la dos cuando solo era un niño, y ante tal ausencia, la de Garci digo, yo solo quería ver películas con mi madre. Conozco a casi todos los actores y directores de esa época. Y no sé porqué, por Garci no será...seguro, porque quien leía los créditos mientras su madre le decía que se fuera para la cama que lo iba a pillar su padre,era yo, eso lo tengo claro, y porque aunque no existía mando yo me levantaba a cambiar de canal hasta que empezara la película de la Dos. Al menos no había mando para nosotros, nuestra familia llegó tarde a casi todo, el vhs y el beta ni lo conoció, justo cuando lo averiguamos por nosotros mismos, por tenerlo como pertenencia ya casi había salido el DVD y el CD. Y casi todos los objetos digamos del capitalismo se nos regalaron porque mi padre había ayudado a alguien en alguna denuncia o en alguna reclamación sindical o vete tú a saber.

Íbamos despacio, casi lento, pero caminábamos lejos de todo el ruido de la primera linea de salida. Aunque sucumbieron a los noventa, cuando pasaron los noventa comenzamos a tener VHS en casa. Ya era hora, yo quería ver todas las películas del mundo y leer todos los libros del mundo. Pero ya.
Mi madre no era mormona, tampoco era comunista, era más bien socialdemócrata, pero de las de verdad. Porque mentira en ella no hay ni había ninguna. Aunque no me dejara comer nocilla o yo que sé donuts todos los días. Sabía francés, me obligaba a buscar el significado de las palabras en un viejo Laruosse. Y yo le cogí gusto, y empezaba con una palabra y seguía todas las que continuaban a esa palabra. Leía los diccionarios, los libros, las recetas médicas, la letra pequeña y la grande. Era así. Una enfermedad gramatical.
Esa versión original y no subtitulada era mi madre, es mi madre, son mis padres. Casi todo el misterio de nuestra existencia se debe a ellos. La que me agarraba de la mano, en las manifestaciones contra la Otan, siendo solo un niño, y apretaba fuerte cuando parecía que la policía iba a cargar, era ella.

La que hacía que mi hermana mayor nos protegiera cuando ella se iba a hacer la compra era ella.
Un día ella no estaba, y vino la policía a preguntar por mi padre. Supongo que no nos atrevimos a responder o a abrir, pero mi hermana mayor fue a abrir, y nos agarró de la mano a mi otra hermana y a mi, y se dispuso a abrir la puerta. Estábamos colocados de mayor a menor. Aparecieron dos policías de paisano preguntando por mi padre. Imaginar la escena, las hermanas Dalton y yo. Que casualidad que se fueron sin más, pero se nos quedó grabado para toda nuestra vida. Cuando se fueron, mi hermana nos bajó al portal, supongo que aterrorizada, a esperar a nuestra madre o a alguien del vecindario. Y ahí nos quedamos llorando los tres...Los malos eran ellos, un niño nunca se equivoca.
Supongo que por eso las películas sobre las dictaduras me resultan tan familiares. Es fácil acojonar a tres niños, aprovechar que su madre está en la compra, y no tiene a nadie en ese momento que quede al cargo, excepto mi hermana mayor.
Como suponer tanta mala hostia...tanto daño. Pero en este mundo la política del miedo es la que ejercen casi todos los gobiernos para mantenernos calladitos haciéndonos pensar que el capitalismo es el mejor sistema de todos, el infalible, no falla oiga, tiene sus errores, pero lo de comparar y buscar otra cosa mejor solo era un anuncio de televisión.
Busque, compare y se encuentra algo mejor, compre.
Aunque en realidad es la política del miedo la que mantiene invicto a este sistema. 
Va sigiloso, por detrás, te susurra cosas al oído que es posible que puedas llegar a tener, y digo tener. Y cuando te das cuenta tienes una soga en el cuello. Si desatas la cuerda vendrán las esposas y hasta las hostias por detrás.

Pero no es esto lo que yo quería contar. Lo que me jodía no es que mi padre fuera comunista y luchara por sus ideas, lo que me jode es que vivimos en un mundo en el que no podíamos compartir con los demás nuestra verdad porque casi nadie se lo creía. De verdad que nadie se lo creía. O no lo querían creer. La democracia era esto, una fábula, algo falso y endeble, que se caía por su propio peso cuando alguien se atrevía a decir la verdad. La verdad mata más que cualquier otro concepto que siendo tan abstracto signifique tanto. Decir la verdad es peligroso, eso es lo primero que aprendí, y que aun así no he sido capaz de esconder. Verdad o consecuencia no era un juego ni para mi, ni para mis hermanas, era una realidad que vivíamos casi todos los días. Y no nos gustaba, para nada. Pinchazos de teléfono, llamadas de madrugada, llamadas y más llamadas. LLAMADAS TELEFÓNICAS.

Mi madre me enseñó, no solo me enseñó a levantar el culo y cambiar de canal cuando Garci y los suyos nos aburrían hasta la extenuación, sabiendo que se hacía tarde para ver la película, también me enseño a aprender por mi mismo, a verlo todo con mis ojos, a tocarlo. A fregar, a encender la cocina, a mirar las potas, a husmear en todos los lados. Alimentaba mi curiosidad y mi inteligencia.
A creerlo todo si es necesario. El misterio es suyo y es mío, y el cine negro y Humphrey Bogart y Lauren Baccal, y Marlon Brandon, y Paul Newman, y Jonh Huston, Sean Connery, Michael Caine, Sam Pechinpah, Billy Wilder, Marilyn. Gracias a ella sabía que Anibal, el del Equipo A había hecho con aquella niña adulta llamada Audrey Hepburn su Desayuno con Diamantes.
La primera persona con la que vi el Tesoro de Sierra Madre, por la que leí la Fiebre del Oro, no fue por Jonh Huston, ni por Jack London, ni por Garci, joder. Fue por mi madre.En el tesoro de Sierra Madre no hay misterios. En la vida hay dos clases de riqueza, la de la curiosidad y el conocimiento, y la económica. Yo solo quería conocer, ver...experimentar, leer, escuchar, sentir.

La dos era mi madre, y la uno mi padre, el tiempo, las noticias, la clave, José Luís Balbin, AjoBlanco, El Viejo Topo, El Jueves, la política internacional, Gorbachoch, la Perestroika, la guerra fría. El país, el mundo, el Independiente...El Le Monde Diplomathiqué.
El muro de Berlin y el clavel de la revolución de los Claveles juntos, porque los de las rosas se fueron marchitando al mismo tiempo que el capitalismo se hacía tan salvaje y tan prometedor, para unos pocos, y desastroso para muchos y muchas.
Los domingos que llovía escuchábamos a Víctor Jara y las Casitas del Barrio Alto, mi padre hacía los vermús para ambos mientras yo leía, leía todo lo que llegaba a mis manos. Creo que por eso escribo esto. 


Aquí comienza esta historia. La del Primer Niño que pintó una A de anarquía en su ventana porque afuera llovía.  

Mi familia lo es todo. 

Víctor Cuetos, Xx, 2017

jueves, 7 de septiembre de 2017

Próxima presentación en el Manglar, Oviedo. Y cuatro ejemplares libres y gratuitos.


Como homenaje a la primera persona que me hizo partícipe de un proyecto poético en internet, y con la que tuve y tengo una estrecha relación, política, poética, amistosa. Voy a regalar cuatro ejemplares, más adelante cederé a bibliotecas públicas de Asturies. Pero, en principio, quiero hacer mi pequeño homenaje a una persona que ha dedicado su alma, su espíritu y su cuerpo a la cultura copyleft y al sello creative commons.
A la información libre y gratuita, a la contrainformación. Poesiasalvaje un proyecto colectivo de poesía sin muros y contrainformación con la que cubrí algunas cumbres antigloblalización en Rostock, Alemania, allá por el 2007, Barcelona en el 2005. De aquello solo quedan unas fotos y el espíritu de un movimiento que influyó en mi, como en muchas personas, hasta el punto de gastarnos todos nuestros ahorros para manifestarnos contra los que deciden en este mundo y se hacen llamar G8, los países más poderosos y ambiciosos del mundo, también los más injustos.
Esta persona logró consolidar una página de poesía que se movía por el mundo al mismo tiempo que uno de los mayores avances en comunicación llegaban a casi todo el mundo; el internete.






Internet logró que poetas de todo el mundo se comunicaran y participaran en una página de poesía libre, antagónica, gratuita. Que participaba con otras página de contrainformación como Indymedia, Nodo50...Todo esto a algunos y a algunas os sonará a chino. Pero muchas gente fueron capaces de organizarse, levantarse y caminar juntos, creando comunidad, tejiendo hilos, redes de redes.
Todo eso hoy agoniza, o se ha quedado en la superficialidad con la aparición de las redes sociales.
Aunque sigue siendo posible informarte directamente sobre lo que ocurre en otros países del mundo
de una manera veraz. Recordemos a Brad Will, documentalista de Indymedia, que falleció en Oaxaca, y que grabó su propia muerte.
Fue asesinado junto con otros dos manifestantes en una manifestación contra el gobernador civil de Oaxaca.
http://www.20minutos.es/noticia/166881/0/MEXICO/OAXACA/

Internet nos sigue sirviendo como herramienta, pero hemos caído en la autocomplacencia, se ha convertido en el espejo de Narciso. Que exterioriza la necesidad humana de crear comunidad, aunque sea desde el ego. La necesidad de reconocimiento colectivo. Sigue siendo útil pero la mercantilización nos ha convertido en subproductos de nosotros mismos.  Lo que empezó como comunidad se diluyó en egos como en una película o serie de Ciencia Ficción. Yo no tengo la solución, quizás sea la desconexión. Algunas personas como Cero, el administrador de la Página de Poesía Salvaje, de BarriodelCarmen, de la actual editora salvaje, han decidido desconectarse de La Matrix. Dejar de colaborar con este sistema injusto.

Por ellos, por ellas, 
por los nadie 
por los cero 
por Cero
por poesía salvaje
los invisibles
por las avenidas de la nada
y las columnas del eterno. 

Dejaré dos ejemplares en el manglar, en la Presentación, dos ejemplares en Sestaferia Centru Social de Xixón, a partir de mañana.
https://es.wikipedia.org/wiki/Sestaferia_(centro_social)
Con el objetivo que lo lean aquellas personas que no lo quieran pagar, ya sea por motivos económicos o por lo que sea. Con el compromiso de dejarlo otra vez en el mismo sitio para que lo lean otras personas.
En el recital poético participará Mark Ávila, como poeta invitau, que recita e interpreta sus poemas muy bien. También contaremos con visuales industriales y decadentes de TV worker. Y quizás y solo quizás haya algún alegre que nos ponga música ambiente y electrónica. Y luego habrá un Dj, creo que el DJ Pillastre.

Un abrazo

Víctor