las ganas de comer
con el hambre.
Estoy en ese punto
en el que las frustraciones
capitalistas
se me resbalan
por los dedos.
Y el amor, que decir del amor.
Amo a mis seres queridos, cada vez más.
Y se me juntan las ganas de amar con las de odiar.
Y se me quita el hambre
y se me quita todo.
La tristeza es un paraguas
y yo la lluvia que cae.
Y luego está el mar, y el amar.
De donde vienen
a donde van
todas estas palabras
ojalá las lleve el viento
y me lleven a mí.
Y yo con ellas.
Y yo con ellas.
Últimamente se me juntan
las ganas de comer con el hambre y no sé cuándo
empieza
y acaba todo.
Cenar, comer, desayunar
tan habitual como trabajar.
Y me preguntan si estoy bien, viejos conocidos y algunos
amigos de los que se escriben
con mayúsculas.
El que me lo pregunta dos veces
como si estuviera pasado
pienso que le debería decir:
-
-¿Y tú tío? ¿Estás bien?
Y la segunda vez que lo repito
es el eco de mis palabras.
Y finalmente me digo:
- Como podemos estar bien,
a salvo, si el mundo
que habitamos está
jodidamente mal.
Genocidios, suicidios, asesinatos,
feminicidios, y la perversión
de algunos pocos
justificando la maldad
como algo bueno
para todo el mundo.
- No,tío. No estoy bien.
Es imposible. Estar bien.
Cuando estás rodeado
de psicópatas con poder.
- ¿Y tú? ¿Estás bien?
O solo estás mirando para otro lado.
Víctor Cuetos, XX, Xxxx