miércoles, 3 de septiembre de 2014

Agencias de Colocación





Tengo una camiseta de Adecco
¿sabéis lo que es Adecco?
¿No?
Una empresa de esas que se dedica
a prestar trabajadores a otras empresas 
por un módico precio
y ahora también gestionarán
las ayudas de los parados
facilitándoles empleo precario
porque...,
ATENCIÓN: 
ya no son Empresas de Trabajo Temporal
son Agencias de Colocación.

Tengo la manía de dormir con ella
me siento más seguro
con su flexibilidad laboral
sueño con fábricas destartaladas
obras macrofaraónicas. 

Trabajé en una Fábrica de Inyección de Plástico
por mediación de Adecco
a las afueras de Zaragoza
en dirección Huesca y Barcelona
producía las 24 horas
igual que una gasolinera 24 horas
o una de esas tiendas que no cierran nunca.

Todos teníamos un cutter
tener cutter conllevaba tener trabajo
me quemé varias veces
e incluso me corté.
 Le enseñé el corte a la responsable de seguridad
para que me cambiara de guantes
casi le da un jamacuco
al ver la sangre.
Era muy reacia a darnos guantes cuando los necesitábamos
la verdad es que solo miraba por la empresa
por el gasto y eso
aunque cuando vio la sangre
me dio unos guantes
sin ni siquiera mirarme a la cara
dándome la espalda 
continúe trabajando.
Había tiempos para producir
tantas piezas, una hora.

Había plástico más duro
y plástico más blando
tenía su truco
había que sacarlo de la máquina
y despegarlo del molde
y cortar las rebabas
y el plástico sobrante. 

A mis compañeros de Adecco
nadie les enseñó a decir que:
NO a la droga. 
Trabajaban domingos
las noches
siete
ocho
diez
las que fueran.

Yo me negué
a trabajar de noche
los veía al cambiar de turno
ojerosos y cadavéricos
les preguntabas por la noche
y solo sacabas murmullos
o bien-bien bien-bien
siempre bien
hasta que el cuerpo aguante
es lo que hay.

No recuerdo cuanto tiempo trabajé
mientras me necesitaron
otros que echaron horas
y trabajaron de noche fueron
despedidos igualmente
renovabas cada semana
contratos semanales.
Todos los viernes había que dar el cutter
al encargado. 
A veces eso simbolizaba que el lunes no volvías a trabajar
Adecco te llamaba el mismo viernes o el sábado incluso
para decirte si continuabas o no.
Los viernes todos mis compañeros se dedicaban a mirar
el buzon del teléfono
un mensaje
una llamada de la ETT.

Yo miré la primera semana
la segunda lo apagué
y me llamaban el sábado normalmente.
Llegué a trabajar al lado del máximo encargado
para probar moldes experimentales
o una nueva máquina
me preguntó de donde era
le dije que Asturiano
¿Como?
Pues yo pensaba que eras latinoamericano
o de por ahí pa allá.
Me dio asco y supongo que sintió
 mi mirada en su cogote.
No me daba asco 
 que me confundiera con un latinoamericano
lo sería con orgullo
lo que me dio asco fue su ignorancia.
Me dijo que hiciera tantas piezas
y que las dejara en un depósito móvil.
Al cabo de un rato volvió con otro más. 
Ya no me miraba ni cuando me hablaba.

24 horas produciendo depósitos de plástico
 para BMW , AUDI, coches, camiones. 
Y ese año no iban a tener revisión salarial
ni negociación de convenio alguna
porque claro estaba todo muy mal
y los fijos en su gran mayoría
ASENTÍAN con resignación
Es comprensible con la crisis que hay. 
Blablabla...

Yo le espeté a uno
Pero como va haber pérdidas
en una empresa que produce 24 horas
tu jefe tiene que mantener sus coches de lujo
sus casitas 
sus amantes de lujo 
sus salidas nocturnas
los caprichos de sus hijos 
las acciones que se compra. 
Me miró extrañado.
A la semana siguiente creo
no me volvieron a llamar más.
Y menos mal.

Tengo una camiseta de Adecco 
y por las noches sueño con mi Agente de Colocación 
pienso que es Rodrigo Rato 
y me colocan en la Agencia Rating 
para pasar el rato en la Bolsa de Madrid 
solo hay reptiles 
y algún ácaro del polvo. 
Empiezo a estornudar 
y el parqué se convierte en moqueta 
y las cifras bailan 
como en una máquina tragaperras.  

¿A donde irá todo ese puto dinero? 



Cuetos Víctor, Ortigueira, 2014

domingo, 31 de agosto de 2014

¿Qué pasará?





Que pasará cuando nos demos besos 
y nos desarmemos 
desprovistos de piel y ropajes 
¿Que pasará? 

Que pasará cuando se esfume la beligerancia 
y se instaure la tolerancia por decreto
¿Que pasará? 

¿Acaso no tenéis curiosidad?

Cuando el miedo deje de ser miedo 
y solo infunda respeto. 
¿Que pasará? 

Que pasará cuando nunca se derrame el vino 
y la última copa sea para el otro 
o sea tú
y el pincho de la vergüenza 
sea para el más vergonzoso de la mesa
o sea tú.

Que pasará cuando las risas siempre sean compartidas 
y las lágrimas comprendidas 
y los chismes solo sean chismes 
y no hagan tanto daño. 
¿Que pasará? 
¿Acaso no sentís curiosidad? 
Yo sí...

Cuetos Víctor, Ortigueira, 2014 

viernes, 29 de agosto de 2014

La Rabia de Vivir




Mezz Mezzrow
era blanco como la leche
pero vendía marihuana en Harlem
y se sentía negro
y así quería que constase
en las fichas policiales.

Soy negro
vendo marihuana
y toco el clarinete
con una banda de jazz.

Mezz narró como nadie
en “La Rabia de Vivir”
que era el jazz
su forma de vida
como se respiraba
se tocaba
se palpaba y sentía.

El jazz no es cool
ni está destinado a oidos refinados
el jazz es la rabia de vivir
de una raza explotada
esclavizada
nació entre las rejas
un pájaro destinado a volar
con solo un peine
y un poco de celofan.

El jazz es jazz
y Mezzrow un blanco renegado
que quiso ser tan negro como el betún.

El Rana 
sin embargo
es un payo entre gitanos.
Para los payos es gitano
y para los gitanos payo.

No toca ningún instrumento
está en el paro
su suegro vende farlopa
y el compra tabaco
el pan
hace los recados.

Te cuenta sus problemas de integración
y la falta de trabajo
la casa de su madre
su madre
lo mal que lo tratan
los muchos chinos que fuma su mujer
y lo mal que lo tratan
su mujer
su suegro
todos
El Rana  no es precisamente un ejemplo
y carece completamente
de esa rabia de vivir.


Antagonismos II

Cuetos Víctor, Ortigueira, 2014