martes, 18 de agosto de 2026

Páramos Malditos




En los caminos polvorientos 

de la vida  vas conociendo 

los entresijos que nos llevan 

a páramos malditos. 


En los caminos de la vida, 

vas dándote cuenta 

quien es quién, quien huele 

a carcoma y tierra quemada. 

Y quien representa realmente 

algo para ti.


Cuando nos metemos 

sin querer queriendo 

en callejones sin salida 

con gente que habla del mal

y del capital, y luego solo 

les interesa lo suyo; 

o  sea sus negocios.


En los caminos angostos

y polvorientos donde se esconde

la escoria, y la única luz son 

las largas de un coche. 

Oh, sí. Te das cuenta 

de la cantidad de rémoras 

qué hay. 


Te venden por un galón 

de whisky o por una grano

de arroz. 

Por menos de lo que vale 

una perrona. 

Es así, eso nunca va a cambiar. 


Céntrate en quien te quiere 

y te aprecia. Es un consejo 

qué nació en los caminos 

polvorientos de un páramo 

Maldito en los que la única luz 

que había eran las largas de un coche

con matricula de Pontevedra. 

O yo que sé. 


Cuando el polvo del camino 

no te deja ver lo que es ficción 

y lo que hoy es realidad.



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