viernes, 18 de julio de 2014

Solís Wharhol


Solís sabe a tomates podres edulcorados 
las arañas son buenas compañeras de cama
sigilosas 
matan en silencio 
te envuelven 
y te protegen de las moscas
y los mosquitos. 

Alguien dijo
una noche de esas 
en las que matas 
al mismo mosquito tres veces 
y no muere 
y en represalia matas una araña
cualquier bicho te vale 
pero la Araña no
joder 
la Araña no 
podría haber caído en sus redes 
y observas su tela 
y se te olvida matar al mosquito 
y piensas en lo bonito que quedan los bichos 
ahí metidos 
enlutados 
parecen momias 
que elegantes son las arañas 
no como los mosquitos domésticos 
y su puto zumbido 
nunca más compres Solís 
sabe a tomate podre edulcorado. 


Cuetos Víctor, El Franco, 2014 

jueves, 10 de julio de 2014

Labios como espadas


Pensé que era poeta
alguna luz se debió encender
en la habitación de mi infancia
cuando leí a Vicente Aleixandre.

Me quedé ahí
echado
encima de la cama
dándole vueltas
y vueltas
y más vueltas
a las palabras
a los versos.

Pensaba que era poeta
pero solo recojo versos del suelo
a veces con espátula
otras con escoba
y hasta con papel higiénico.

Yo que sé
un día
casi era de noche
me dió por encender la luz
y pensar.

Y pensé
tanto pensé
que me dormí
y me desperté
con las uñas
llenas de tierra.

Soñé que escarbaba
como un perro
y en vez de un palo
enterraba palabras.

Y luego las desenterraba
todas
y formaba un camino
que me llevaba a un campo
que me arrojaba al vacío
y ahí sigo
suspendido en el espacio-tiempo
viendo como van cayendo las palabras
que antes habia enterrado.

Pensé que era poeta

y solo cazo versos al vuelo.

Cuetos Víctor , El Franco,2014

domingo, 29 de junio de 2014

La Tercera


Conchi
se descalza las zapatillas
una y otra vez
se las quita
y se las vuelve a poner
un movimiento repetitivo
que aunque errático
casi parece iniciático.

Las pone en la mesa
las tira al suelo
y se queda mirando fijamente hacia ellas
mientras se toca la planta de los pies.
Alza la vista
y mira como si no viera nada
con los ojos ennegrecidos por la edad
grandes, muy grandes y apagados.

Su compañera grita, gime
“Llevarme, llevarme. Ay, ay, a-a-a-a,
ay, ay, ay, a-a-a-a-a. Llevarme, llevarme”
Pienso que es hacia su habitación
pero en su habitación sigue gritando.

Herminio sube a verla todos los días
algunas veces sube un órgano digital
de esos de niños y le toca canciones populares
de la tierra, o alguna de su época.
Ella para de gritar pero ya no lo mira
ni lo ve ni parece que lo sienta. 
Aun así todos y cada uno de sus días
le acompaña sin rechistar.
Eso es amor, y su esencial
y correlativo acompañante.

No huele a muerte pero se percibe
las moscas van preparándole el terreno
como Ángeles Custodios
quizás consigan un poco de sangre
para la cena de esta noche.


El amor es la compensación de la muerte, su correlativo           esencial
Arthur Schopenhauer



Victor , 2014, El Franco, Asturies.