jueves, 6 de agosto de 2015

Maricón






EL UNO

-Maricón. Eres un maricón.
-¿Por que?
-Por que lo digo yo. Y punto.


El DOS

A ti y a mi
no nos dieron las respuestas
del último examen
teníamos tantas preguntas...
que dejamos todas las casillas vacías.

Suspendimos todas las asignaturas
por que nos gustaba saltar por la ventana
y ver lo que había por el mundo.
Yo salté desde un primero
tu saltaste desde el último piso.

Y EL TRES

Mi salto fue vital
el tuyo mortal.



Cuetos Víctor, Xixón, 2015 



































viernes, 10 de julio de 2015

Grandes Éxitos



Y yo me duermo en camas matrimoniales
no me atrevo a correr las sábanas.
Afuera hay miles de despedidas de solteros.
Me dan miedo.
Camas redondas
camas de agua
pantanos cenagosos de camas.

Ya no me quito la ropa ni para dormir.
Estoy de paso.
No hay camas voladoras
ni alfombras mágicas
se soltaron los muelles
de tanto saltar sobre ellas.

Camas volando
apartando las nubes
camas extra
camas grandes.
Colchones sin cama.
Viscoelásticos.
Jergones viscosos
en los cuarteles de invierno
llenos de mantas agujereadas
manchas de humedad sobre tu cara.

Camas más camas
su estabilidad es falsa.
Las de agua se pueden pinchar
y acabarás ahogado bajo las mantas
o nadando a contracorriente.

¿Quien sabe?

Camas.
Esposas.
Látigos.
No me va el sado
el sado no me va
un poquito igual
solo un poquito.
¿Eh?

Gentes que se disfrazan
despedidas de soltero
que dan miedo.
Sábados de doblete:
En los bares que estaban de moda
cuando salían mis padres. 
Y ahora son un nido
de oraciones simples y conjunciones copulativas.
¿Y de quién folló con quién?

¿Compraste los condones en una máquina expendedora?
¿Se rompieron todos?
¿Como es posible?
Tu esperabas un niño de la Raza Aria.
Vaya si lo esperabas.
Algo pasó en aquella despedida de soltero: 
-Nuestro matrimonio se rompió
pero tuvimos,tenemos que seguir adelante.

Y yo me duermo en camas extra matrimoniales
son tan grandes
 siempre hay espacio para uno más
y las alfombras no vuelan
pero son de Ikea.  

Cuetos Víctor, Mátame Xixón,  2015












martes, 30 de junio de 2015

Open Carromato



No debe ser casualidad, no. Ni mucho menos azar ni cosa del destino.
Pudiéramos ser lanzadores de cuchillos y tú, Laura, la bella damisela que se halla atada en una gigantesca diana que da vueltas sin parar. O quizás te guste más ser la lanzadora de cuchillos mientras nosotros intentamos desatarnos de la gigantesca diana para luego correr despavoridos chocando los unos con los otros.

Hay quien lee para reescribir lo que ya esta escrito, hay quien recita y nunca le falla la memoria pero le fallan las palabras. Quien se entrega a esa carrera sin fondo pero con superficie de SLAM.
Hay quien interpreta mejor y quien interpreta peor, hay quien tiene voz, grito y lamento.
Hay quien da a la diana con los ojos vendados de tanto ser diana.
Creo que somos simplemente somos. No tenemos etiquetas envasadas al vacío ni códigos de barra para que nos escaneen como si fuéramos robots en el supermercado de la literatura, no nos damos patadas ni golpes para subir a lo más alto del pedestal. Porque lo más alto que hay son nuestras vidas y las de nuestros congéneres.

No, no debe ser casualidad, no. Ni mucho menos azar ni cosa del destino.

La primera vez que recité en mi vida, oportunidad que me brindaron por ser amigo y represaliado de la izquierda, no por mi valía como poeta.  Vi a David González saltar al escenario, parecía un vaquero que iba a desenfundar sus poemas y acribillarnos a versos. Allí mismo.
Me escondí en una columna, no podía mirarlo solo quería escucharlo. Y dijo esto:


¿Estás bien conmigo?

sí.
¿y no te aburres?
no.
pero no estamos haciendo nada.
Sí estamos haciendo algo.
¿el qué?
estamos juntos. 
El LENGUAJE DE LA LLUVIA /David González

Utilizó el lenguaje preciso para describir algo precioso. Que envidia, por dios. Mientras tanto yo seguí sujetando la columna no fuera a caerse encima mía. 


No, no debe ser casualidad. Ni mucho menos azar ni cosa del destino. Que el día de mi cumpleaños recite con cinco poetas que admiro, los cumpleaños nunca han sido santo de mi devoción. Y lo que más recuerdo de ellos es como los niños de la escuela se tiraban al suelo en busca de los caramelos que arrojaba el infeliz que cumplía años.  
Lo que no sabían es que alguno de esos caramelos estaban previamente meados. 
Lo cual también me recuerda a los monos hacinados en el zoológico de Madrid. 
Que de lógico tiene poco. 

Y como son los recuerdos que te atrapan y te llevan de un momento a otro como si todo fuera parte de una vida, y es que lo es. Lo es. Y me recuerda que en este recital estaré con mis congéneres. No como en aquellos otros en los que te dan codazos y se suben al pedestal a lucirse sin tener en cuenta si al público le importa lo que estás expresando. 
Como aquel recital en la Acampada de Zaragoza, de diez poetas solo me encontré con dos que no se daban codazos ni sufrían por subir primero al escenario y que hablaban o recitaban poemas relacionados con la realidad que acontecía, y no con sus pequeños ombligos. (Charo de la Varga y Daniel Rabanaque) 
Sé que esta vez no me va pasar y me ilusiona compartir sueños y pesadillas tan bien acompañado. 
No se lo pierdan, quizás no se vuelva a repetir. 
Os esperamos el 24 de Julio, en la Revoltosa. Xixón. 

Cuetos Victor, en la ciudad de los graves, 2015.