lunes, 18 de julio de 2016

Almax de mosquito


Hoy quise ser justo 
intenté salvar a un mosquito 
de esos con cuerpo de hormiga 
y alas de mosca.

Quise salvarlo 
salvarlo de mis garras 
o de cualquier objeto 
que me sirviera para matarlo, 
decidí cazarlo 
para luego tirarlo por la ventana.

Lo metí en un sobre de papel 
pero se me olvidó meter esta carta 
de ajuste y despedida. 
Bajé la persiana 
y dejé el mínimo espacio posible 
para deslizar el sobre 
aunque no pudiera verlo volar.

Este mosquito es de esos 
sí 
es de esos 
que orbitan sobre las farolas 
o las luces de neón .
alas blancas sobredimensionadas 
sobre su cuerpo de hormiga.

Lo tiré 
lo arrojé 
metido en un sobre 
como si fuera una botella 
y se me olvidara el mensaje 
que quería enviar al resto de la humanidad.

Pero lo peor no fue eso 
lo peor 
es que volvió 
y tuve que matarlo 
porque yo al menos había sentido cierta indolencia .
Porque yo al menos había evitado 
por una vez en la larga historia de la humanidad 
ese hábito que nos hace víctimas o verdugos..

Lo tuve que matar 
y no me sentí mal 
porque si no mi casa 
se hubiera llenado de mosquitos-hormigas
y entonces el asesinato
se hubiera convertido en genocidio.

Víctor Cuetos, Xixón, 2016

sábado, 4 de junio de 2016

Rasca-Cielos





Yo he tenido muchas vidas
alguna de ellas las he visto por las mismas ventanas.
Otras tenían diferentes puertas
diferentes cerraduras
pero las llaves eran las mismas.
Las tiré desde el vacío aterrador
de un Rascacielos diseñado por Ballard.
Yo he tenido muchas vidas
en alguna de ellas encontré a Pessoa
en una oficina bancaria
disfrazado de Marino mercante.
Lo llame impostor
y me domicilió la nomina
en el Banco Espirito Santo.

Yo he tenido varias identidades fiscales
he saldado mis cuentas con Hacienda
y con la Cámara de Comercio
por la vía de Apremio.
A veces soy moroso
de casi todas las operadoras de telefonía móvil
intento recuperar lo que me han estafado
por la vía del NO PAGO/ NO DEBO NADA.
Yo he tenido varios nicks
varios nombres
pseudónimos
heterónimos
he jugado a ser
lo que no queriáis que fuera
he jugado a ver
lo que casi nadie quiere ver.
Ahora...
ahora que las conjunciones
juegan con las conjugaciones
me ha dado por volver a mi nombre propio.
Ya no quiero ser un pronombre personal
prefiero ser simplemente ser.
Yo que he tenido que huir
para volver a verme en un espejo
en un reflejo
en un azulejo de digitaciones
digitalizadas
ultra potencias sugestionadas.

Yo...
quiero volver a ser el mismo...
pellizcarme los latidos
ahora que los recuerdos son del Facebook
y tu ego se promociona por vía Twitter
y que es probable que tengas que pagar
una pequeña e importante suma de dinero
para salir de tus círculos sociales
y ampliar el campo de Batalla.
Ahora que hay aplicaciones
que hacen de tu cuerpo y el mío;
un libre mercado.
De tus emociones;
una lucecita verde
que te sugestiona.
Yo...
he decidido volver a ser yo
un yo abandonado
en una plaza de garaje
no pagar cuotas ni peajes
hilvanar las redes de
una nueva filosofía
por vieja que sea.
Me han hecho cínico
un bastardo del nihilismo
un descreído
un acérrimo cabrón
y mi casa
mi árbol
mis palabras
mis versos
mi poesía
mis ventanas
mis sentidos
mis puertas
están abiertas a ti
a tu imagen y semejanza.

Víctor Cuetos, Xixón, 2016

lunes, 30 de mayo de 2016

Enemigos





Perdimos todas las guerras 
las de antes del después 
las que vinieron 
las que vendrán. 

Las perdimos todas. 


Aunque los periódicos hablen 

de victorias 
de sacrificios 
de daños colaterales. 
Aunque las televisiones 
anuncien Tormentas en el Desierto 
sobre la libertad duradera.

Perdimos todas las guerras 
y las batallas que les siguieron. 
La victoria es propaganda 
para justificar nuestras derrotas. 
Por eso es que construimos fronteras 
y vallas gigantescas. 
Por eso es que construimos 
más armas de destrucción masiva.

Perdimos la humanidad
y pusimos distancias 
a las equidistancias 
el comercio dejó de ser
un intercambio 
o nunca lo fue.

Nos hicieron a ti y a mí 
Enemigos. 
Ellos nos empujaron 
al abismo de la barbarie. 
Le dimos la espalda al mundo 
y pensamos... 
De verdad que pensamos 
que habíamos ganado 
todas las guerras 
y alguna de sus batallas. 
Y en realidad 
solo habíamos empezado 
a perder 
mientras ellos se lo llevaban todo. 
Hicieron a nuestros hijos esclavos 
a nuestras hijas prostitutas 
traficaron con nuestra vergüenza 
y se erigieron dioses por encima todo.

Perdimos todas las guerras 
las que pusieron nombre 
a las Naciones-Estado 
las que dividieron al mundo 
por sus riquezas. 
Es por eso
por lo que nos quieren sin memoria 
porque recordar puede hacernos 
demasiado conscientes de nuestra derrota.

Víctor Cuetos, Xixón, 2016